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Giani Bacchelli: las fajas pueden ser nuestras mejores amigas

Las mujeres latinas nos caracterizamos por ser coquetas. Nos encanta vernos y sentirnos bien. Invertimos en tacones, faldas y vestidos, perfumes, entre otros accesorios que nos permiten mostrarnos seguras al andar, puesto que todo tiene que ver con cómo nos vemos por fuera y cómo nos sentimos por dentro. No podemos descuidar una ni la otra.

Evidentemente el cuerpo influye en lo escrito anteriormente. Cada vez más, en redes sociales, vemos como diferentes chicas comparten sus secretos, consejos y su estilo de vida. Por eso hoy les hablaré sobre las fajas, ya que pueden ser nuestras mejores amigas al hacernos lucir un cuerpo de impacto al mejor estilo de diferentes celebridades. Sé que antes quizá era un estigma su uso pero gracias a las mujeres que rompieron con esas etiquetas e inseguridades como la influencer Kim Kardashian, son pocas a las que les da pena utilizarlas.  Me encanta conversarlo con ustedes porque les hablo desde mi experiencia, desde lo que me ha funcionado y me ha permitido tener medidas soñadas.

Antes de emitir juicios de valor sobre si es un mito o no el utilizar fajas, les invito a preguntarse: ¿llevan una alimentación balanceada? ¿se hidratan? ¿hacen ejercicio frecuentemente?

Todas estas respuestas están directamente relacionadas con el resultado que tendrá el uso de fajas en tu cuerpo. No son mágicas, solo son un complemento para una rutina saludable puesto que si no haces ejercicio, tomas agua o tienes una buena alimentación, la faja no servirá de mucho. A mí me ha funcionado porque ha sido el resultado de un estilo de vida saludable.

El primer encuentro que tenemos con ellas es cuando vemos la publicidad en comerciales de televisión, vallas o catálogos, donde mujeres con cuerpos de misses las utilizan y nos la ofrecen con la promesa de que luciremos iguales si las compramos. Muchas chicas caen en la trampa, la compran y en el momento de ponérselas quedan insatisfechas porque en su mayoría no logran verse como la modelo. Es importante que la compren de su talla y no de una talla menos y que la vean, como dije anteriormente, como un complemento y no como la solución inmediata.

La mejor no es necesariamente la más costosa ni la peor la más económica. Si compras por internet es prudente revisar lo que opinan quienes la han comprado y si te la pruebas en una tienda puedes tocar las telas y así comprobar la calidad de los materiales.

Es importante ser conscientes e investigar, yo hice la tarea y les comparto que las fajas de lycra y algodón en su mayoría se utilizan después de un procedimiento quirúrgico o hay quienes la utilizan para ropa interior o deportiva porque la tela permite libertad de movimientos mientras moldea la figura con alta compresión que poco a poco reduce medidas.

Por otro lado, está la de látex, mi favorita, puesto que este material cumple la función de efecto térmico en el cuerpo y acelera la sudoración eliminando líquidos acumulados en la zona. Entrando en confianza, me atrevo a recomendarles las de marca Sweet Sweat. Solo la pueden utilizar 7 horas al día como máximo.

Las venden en Amazon e incluye una crema a base de aceite y cayanne pepper que ayudan a la sudoración y generan efecto quema grasa por los ingredientes que contienen.

Otra que puedo sugerirles es la de neoprene del cirujano plástico, Dr. Estrada. Esta solo la distribuyen en Ecuador y Miami e incluye una crema a base de algas marinas.

Por último pero no menos importante, aconsejo utilizar la faja corset que es de algodón y barillas para la posición de la espalda en el momento de ejercitarse con pesas. En Amazon la pueden encontrar, buscándola como waist trainer.

Todas estas son opciones que me han funcionado, en especial para la posición de la espalda y para disfrutar de la sensación al quitártela y ver cómo tu cuerpo botó agua, que aunque no signifique que estás eliminando grasa, a nivel visual te permite sentirte satisfecha con el trabajo realizado.

Si te decides a adquirir alguna y es tu primera vez, es recomendable que la utilices por muy poco tiempo para comprobar que no eres alérgica. Luego de usarla se debe limpiar muy bien o dejarla al sol para eliminar bacterias.

Cuando compré las mías de latex, al probarlas quedaron sudadas y sucias por lo que me aventuré a meter una en la lavadora, secadora y otra dejarla remojada con agua, jabón y dejarla secando al sol. Para mi sorpresa una se dañó por completo y otra quedó medianamente buena. Tras esa lección aprendí que nunca se deben lavar las fajas porque pierden su efecto y su tela se daña. Se deben limpiar con un paño húmedo como recomendé anteriormente.

Quisiera conocer sus impresiones acerca de mi primer artículo y saber sobre qué les gustaría que hablara en nuestros próximos encuentros. Pueden seguirme y escribirme en Instagram @GianiBacchelli.

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