Entrevista

Combate la violencia contra la mujer erradicando los mitos

Tras el retrato de la familia perfecta que cada día es posteado a través de las redes sociales, muchas veces se oculta una historia de maltrato, donde la que parece feliz y perfecta ama de casa, es golpeada salvajemente por el, en apariencia, exitoso y apuesto empresario.

Esta historia se repite, sin distingo de clase social ni educativa, en miles de familias en Latinoamérica, según lo asegura la psicóloga clínica Mónica Mónzón, profesional venezolana radicada en Argentina, quien señaló que una de las mejores maneras de combatir este fenómeno es a través de la concienciación y el eco que se hace a través de los medios de comunicación.

Existen muchos mitos que es importante desterrar del inconsciente colectivo para dejar de ser prejuiciosos con el tema y ser más proactivos en la resolución de un problema que es de carácter social, como lo es la violencia contra la mujer, por lo que desde Gianella Magazine compartimos esta entrevista.

Mito # 1: “La mujer es masoquista”

Cada vez que se conoce de algún  caso cercano de una mujer que es golpeada por su esposo, con quien luego se le ve tomada de la mano muy feliz, es “lógico” pensar que la mujer es masoquista, pero en realidad se trata de un ciclo de violencia que comienza con el incremento de tensión en la relación a propósito de pequeñas cosas que van ocurriendo, pero  que mantienen cada vez más tenso al agresor.

“La segunda fase es la explosión, cuando el victimario ejerce la violencia golpeando, gritando y/o humillando a su pareja y la tercera es la luna de miel, cuando el victimario pide perdón, lleva flores, complace todas las peticiones de la víctima y le promete que más nunca ocurrirá algo similar”, explicó Monzón.

–La mujer, carente de afecto y apoyo, busca creer en esa promesa, vive al máximo los días de felicidad pero luego se descubre viviendo otro episodio similar (…) Lo más peligroso de la llamada luna de miel es que cada vez es más corta y los ataques son más recurrentes y en ocasiones más violentos; volviendo a la fase una y dos. La violencia es un ciclo. No se trata de mujeres masoquistas,  si no de mujeres aferradas a la esperanza de que las cosas van a cambiar.

Mito # 2: “Ella se ganó lo que le hicieron”

No servir la comida a tiempo, no contestar una llamada telefónica o no cumplir una orden de su pareja pueden ser detonantes de conductas agresivas, suelen ser las excusas de quienes justifican la violencia y aseguran que la mujer se ganó tal o cual castigo, incorporado psicológicamente como consecuencia de los actos, sin embargo, la experta asegura que “no hay nada que puedas hacer que justifique que un hombre te violente”.

“La realidad es que los índices donde hay un trastorno, por ejemplo, de tipo masoquista, casi no existen, es una gota en medio de un vendaval. La mujer no motoriza acciones contra la violencia porque está aterrada de cualquier cosa peor que le pueda ocurrir y la incapacita de tomar acciones”, afirmó la experta, quien dedicó una década al trabajo en casas de abrigo y protección a la mujer en Venezuela.

Mito # 3: “No se puede hablar de abuso sexual en pareja”

En el inconsciente colectivo se cree que para hablar de violación debe tratarse de un hombre que sale de un matorral, te arranca la ropa y abusa de ti. Pero la realidad que es una mujer casada puede ser sistemáticamente abusada sexualmente por su pareja.

La egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explica que “lo que socialmente se nos ha enseñado es que la mujer debe estar dispuesta para complacer los deseos del hombre, y como no te golpea, no es violencia, pero resulta que sí, que si no quieres tener relaciones, cualquier acto es abuso sexual y es importante conocerlo para denunciarlo (…) No por tener el estado civil de casadas debemos estar expuestas a la violencia sexual”, apuntó.

Mito # 4: “El alcohol es el que genera episodios de violencia”

“Es normal que las mujeres lleguen a consulta diciendo: mi esposo es un hombre trabajador y fabuloso pero basta que se tome una cerveza o una copa de vino para que se convierta en un monstruo. Es importante aclarar que el consumo de alcohol o drogas no determina el proceso violento. Tomar no es sinónimo de que te voy a golpear, porque de ser así todos los que toman irían a agredir a sus parejas. Un hombre que es violento, siempre es violento, el alcohol  sólo exacerba la violencia porque apaga el control social y la conciencia de muchas cosas”.

Por Johana Rodríguez

Most Popular

To Top