Entrevista

Cómo el hombre puede ocasionar los terremotos

Los movimientos telúricos han sido muy frecuentes en los últimos días en Perú, Ecuador, Brasil y Colombia. La magnitud varía de 5.1, 5.3, 5.8 y 6.1 en la escala de Richter y la frecuencia cada vez es más elevada, es decir, las réplicas son innumerables. Es por esa razón que en Gianella Magazine preparamos un trabajo especial sobre la responsabilidad que tiene el hombre en ocasionar terremotos.

Los sismos son fenómenos de sacudida brusca de la corteza terrestre producida por la liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas, y sí, es un acontecimiento de la naturaleza, pero que en gran medida es provocado por la mano del hombre.

Hoy, los terremotos causados por el ser humano tienen una escala mucho mayor. Distintos acontecimientos han puesto de manifiesto que la minería es solo una de las muchas actividades industriales capaces de provocar terremotos lo bastante grandes para causar muertes y daños considerables. La acumulación de agua en las represas, la extracción de petróleo y gas y la producción de energía geotérmica son solo algunas de las actividades modernas que se ha comprobado que provocan terremotos.

La minería

De todas las causas que derivan de la actividad humana, la más importante es la minería, con la que se extraen al año decenas de miles de millones de toneladas de rocas y minerales en todo el planeta. Las minas, además, han dejado de ser superficiales: las de minerales preciosos pueden tener más de 3.000 metros de profundidad y extenderse a lo largo de varios kilómetros desde las zonas costeras al interior de la plataforma oceánica. Las minas modernas, más grandes y profundas, hacen que los terremotos provocados por ellas se vuelvan más frecuentes y peligrosos.

Las superestructuras

La construcción de superestructuras pesadas es otra de las actividades que también podría causar terremotos. En Taiwán fue erigido el edificio Taipei 101, de 700 megatoneladas en la década de 1990, debido a esto, aseguran expertos, que ha aumentado la frecuencia y la magnitud de terremotos en la zona.

Agua embalsada

Desde el siglo pasado, ha quedado claro que la acumulación de grandes cantidades de agua embalsada puede generar terremotos peligrosos. De hecho, se documenta un trágico suceso en 1967, cuando solo cinco años después de haberse llenado el embalse de Koyna (India), de 51 kilómetros de longitud, tuvo lugar un terremoto de magnitud 6,3 que dañó la presa y mató al menos a 180 personas. Y no solo eso; también se ha detectado una actividad sísmica cíclica que acompaña las subidas y bajadas del nivel de agua del embalse. ¿Consecuencia? En Koyna se produce un terremoto de magnitud superior a 5 cada cuatro años.

Most Popular

To Top