Salud

¿Por qué amamantar es importante para el crecimiento de los bebés?

La leche materna es, sin duda, el mejor alimento infantil que existe; es el más equilibrado y contiene todos los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del recién nacido. Pero, además, también tiene beneficios para su sistema inmunológico y su salud a largo plazo: Previene la obesidad, principal problema de los niños que no son amamantados desde su nacimiento.

Tiene un alto contenido en proteínas y es el alimento perfecto para satisfacer las necesidades del recién nacido. Esta leche de apariencia entre blancuzca y amarillenta se llama calostro, y es rica en nutrientes y anticuerpos que el bebé necesita justo después de nacer.

Proporciona los nutrientes necesarios en la proporción y temperatura adecuados. La leche materna contiene una combinación ideal de vitaminas, proteínas y grasas. Además, conforme va creciendo el niño, su composición se adecua para satisfacer las necesidades en sus diferentes etapas de desarrollo.

Se digiere y asimila con gran facilidad. Su sistema digestivo no se verá atacado con diarrea, estreñimiento y cólico.

Proporciona anticuerpos de la madre y alarga el periodo de inmunidad natural. La lecha materna contiene anticuerpos que le ayudan a tu bebé a combatir diferentes tipos de virus, bacterias e infecciones. La nutrición en las primeras etapas de la vida del bebé es determinante en el desarrollo del sistema inmunológico del bebé.

Reduce la predisposición a enfermedades respiratorias. Cuando se alimenta a un bebé con leche materna exclusivamente durante los seis primeros mese de vida tienen menos infecciones y enfermedades respiratorias y problemas intestinales.

Previene las alergias. Los bebés alimentados con leche materna también sufren menos alergias a alimentos, factores ambientales y en la piel.

Disminuye el riesgo de desarrollar obesidad. Quizás uno de los puntos más importantes es este, puesto que la leche materna puede reducir en un gran porcentaje que tu hijo padezca de obesidad. Como la leche materna contiene la nutrición exacta que el bebé requiere y la cantidad consumida es autoregulada, tiene mejores probabilidades de aumentar el peso justo y comer únicamente la cantidad necesaria.

Favorece el correcto desarrollo de la mandíbula, los dientes y el habla. El acto de succión contribuye al avance de la mandíbula del bebé alcanzando una posición apropiada alrededor de los 8 meses.

Crea un fuerte vínculo entre madre-hijo. Cubriendo necesidades como la proximidad y seguridad que favorecen la autoestima del niño y la relación con la madre.

Most Popular

To Top